Un tratamiento diseñado alrededor de la persona

Plan Personalizado

El Plan Personalizado de Centro Aconcagua está pensado para pacientes que requieren una atención exclusiva, personal y reservada.

Es una modalidad ambulatoria dirigida a personas que continúan con sus trabajos, estudios, actividades familiares o vida social, y que por razones personales no pueden acceder a un tratamiento con internación, pero sí necesitan apoyo, contención y seguimiento profesional para trabajar sobre el consumo problemático de sustancias.

Este plan permite abordar la situación de forma discreta, sin romper con la rutina diaria, y con un acompañamiento adaptado a las necesidades, posibilidades y objetivos de cada paciente.

Cómo funciona

¿A quién está dirigida?

Esta modalidad puede ser adecuada para personas que necesitan apoyo profesional, pero no requieren o no pueden realizar una internación.

Personas con responsabilidades laborales: Para quienes necesitan sostener su trabajo mientras realizan un proceso terapéutico reservado y profesional.
Personas que estudian o tienen actividades habituales: Para quienes desean abordar el consumo problemático sin abandonar sus estudios, compromisos o rutinas.
Personas que buscan discreción: Para quienes valoran una atención confidencial, cuidada y adaptada a su realidad personal.
Personas que necesitan apoyo sin internación: Para quienes requieren contención personalizada, pero pueden continuar viviendo en su entorno cotidiano.

El Plan Personalizado es una modalidad de tratamiento ambulatorio de Centro Aconcagua, pensada para personas que necesitan una atención exclusiva, personal y reservada.

Permite trabajar sobre el consumo problemático de sustancias sin necesidad de internación, manteniendo la continuidad de la vida laboral, familiar, social o académica.

La internación implica permanecer en un entorno residencial con acompañamiento continuo. El Plan Personalizado, en cambio, es una modalidad ambulatoria: la persona continúa con su vida cotidiana mientras realiza el tratamiento.

Esta alternativa permite trabajar sobre el consumo problemático sin alejarse del entorno familiar, laboral o social, siempre que la evaluación profesional indique que es una modalidad adecuada para el caso.

Sí. La discreción es una parte central del Plan Personalizado.

Esta modalidad está pensada para personas que necesitan realizar un proceso terapéutico reservado, cuidando su privacidad y adaptando el acompañamiento a su situación personal.

El objetivo principal es trabajar sobre el consumo problemático de sustancias. Según cada caso, el tratamiento puede orientarse a lograr la abstinencia, reducir el consumo y mejorar la calidad de vida del paciente y de su entorno.

También se trabaja sobre aspectos que pudieron verse afectados por conductas negativas asociadas al consumo, como los vínculos familiares, la vida social, el trabajo, los estudios, los hábitos cotidianos y el bienestar emocional.

El Plan Personalizado busca acompañar a la persona en la recuperación de áreas relevantes de su vida que pudieron quedar descuidadas o afectadas por el consumo problemático.

Se pueden trabajar herramientas de autocuidado, organización cotidiana, vínculos familiares, toma de decisiones, límites, prevención de recaídas, regulación emocional y estrategias para sostener los logros alcanzados.

La participación familiar se define según cada caso y según la evaluación del equipo profesional.

En algunos procesos, el entorno familiar puede ser una parte importante del tratamiento, especialmente cuando se busca mejorar la calidad de vida del paciente y de las personas cercanas.

Sí. Esta modalidad está pensada justamente para personas que necesitan continuar con sus responsabilidades laborales, académicas, familiares o sociales.

El plan se adapta a la rutina del paciente, sin descuidar la continuidad terapéutica ni los objetivos del tratamiento.

La frecuencia y la modalidad de atención se definen según la evaluación profesional, las necesidades del paciente y los servicios contratados.

Al tratarse de un plan personalizado, el acompañamiento puede adaptarse a cada situación y modificarse según la evolución del proceso.

El costo del tratamiento se define de acuerdo con los servicios contratados por el paciente.

Cada plan se construye según las necesidades del caso, la modalidad de atención, la frecuencia y el tipo de acompañamiento requerido.

El primer paso es realizar una consulta confidencial. A partir de esa instancia, el equipo de Centro Aconcagua puede evaluar la situación y orientar sobre si el Plan Personalizado es la modalidad adecuada o si conviene considerar otra alternativa de tratamiento.

No es necesario tener todo definido antes de consultar.

¿Estás buscando ayuda para vos o para alguien cercano?

Contactanos y contanos qué está pasando. Nuestro equipo puede orientarte sobre las alternativas disponibles y ayudarte a evaluar qué modalidad de atención puede ser más adecuada.