Adicciones

Nuestra Institución ofrece un tratamiento integral especializado en rehabilitación de adicciones.

La Adicción a las drogas (tanto legales, alcohol, como ilegales) es el consumo repetido de una o varias sustancias psicoactivas, hasta el punto de que el consumidor (denominado adicto) se intoxica periódicamente o de forma continua, muestra un deseo compulsivo de consumir la sustancia (o las sustancias) preferida, tiene una enorme dificultad para interrumpir voluntariamente o modificar el consumo de la sustancia y se muestra decidido a obtener sustancias psicoactivas por cualquier medio.

Las drogas psicoactivas son toda sustancia que ingresada en el organismo produce alguna modificación en el sistema nervioso central.

Para ampliar información acerca de los efectos producidos por la adicción a éstas u otras, consulte en forma gratuita, anónima y personalizada al 0800-8760 o ingrese su consulta en nuestro formulario de la sección Contacto de este sitio web.

Alcohol

El alcohol es una de las sustancias psicoactivas de uso y abuso más extendidas y la droga más consumida en el mundo.

El alcoholismo implica un consumo periódico o sostenido de alcohol con deterioro del control sobre la bebida, episodios frecuentes de intoxicación, preocupación u obsesión por el consumo y continuidad del mismo a pesar de sus consecuencias adversas.

Puede afectar la salud física y mental, los vínculos familiares, la conducta social y la vida laboral o económica.

Puede generar deterioro de la capacidad de razonamiento y toma de decisiones, desinhibición, impulsividad, deterioro de la coordinación motora, irritabilidad, depresión y daño orgánico.

Alucinógenos

Son sustancias naturales o sintéticas que pueden generar alucinaciones, distorsionar la percepción de la realidad y alterar los estados de conciencia y pensamiento.

MDMA o éxtasis, cucumelo, floripón, LSD, entre otras sustancias.

Pueden afectar la conducta, la percepción, la regulación emocional, el estado de ánimo, el apetito, el comportamiento sexual, la temperatura corporal y el control muscular.

Cocaína

La cocaína es un derivado de la hoja de coca, generalmente en forma de polvo blanco, con efectos estimulantes y anestésicos locales.

Puede consumirse inhalada, fumada o por vía intravenosa.

Puede generar inquietud, ansiedad, agitación, irritabilidad, insomnio, pensamiento paranoide, confusión, hipervigilancia y pérdida de apetito. A largo plazo puede asociarse a cuadros de psicosis y alucinaciones.

Marihuana

La marihuana proviene de una planta cuya concentración de sustancias activas puede variar según factores genéticos, condiciones ambientales y métodos de cultivo.

Generalmente se fuma, aunque también existen otras formas de consumo.

Puede asociarse a ansiedad, crisis de angustia, episodios depresivos, pérdida de interés, apatía, pasividad, disminución del deseo, intolerancia a la frustración, mal humor, melancolía, dificultades de concentración, abandono de hábitos y tendencia al aislamiento.

Pasta base

La pasta base es un derivado del proceso de elaboración de la cocaína. Puede contener sulfato de cocaína e impurezas tóxicas.

Generalmente se fuma, en pipa u otros dispositivos.

En una primera etapa puede generar irritabilidad, nerviosismo, pérdida de apetito, alteraciones de conductas básicas y cambios en la atención. En etapas posteriores pueden aparecer angustia, depresión, sensación de vacío, inseguridad, tristeza, desgano y apatía. A largo plazo puede asociarse a cuadros de psicosis y alucinaciones.

Psicofármacos

Algunos psicofármacos, como las benzodiacepinas, son medicamentos de prescripción controlada que pueden utilizarse como sedantes, hipnóticos, relajantes musculares o antiepilépticos.

Pueden indicarse en trastornos de ansiedad, alteraciones del sueño, espasmos musculares, bruxismo o inducción de sedación, siempre bajo indicación médica.

Puede haber adicción cuando el consumo se realiza sin prescripción médica, con fines de placer, automedicación o uso habitual fuera del control profesional.